¿Qué es la Inteligencia Emocional y en qué se basa?

¿Qué es lo que tiene que ocurrir para pasar a la acción y comenzar a trabajar en ti?

Parece que estamos acostumbrados a caminar por la vida con mochilas cargadas a la espalda, vamos que esto es lo normal, nos resignamos a que “esto es la vida”, “es lo que hay”, “la vida es así”, “es lo que toca”, “en otra vida he tenido que ser muy mala persona…”

¿Te suenan estas frases?
No solemos poner solución a nuestros problemas hasta que de alguna manera tocamos fondo, hasta que de alguna manera nuestro sufrimiento nos limita demasiado, hasta que el dolor comienza a ser insoportable y comienza a afectar a nuestra salud, nuestro trabajo, nuestra familia… en definitiva cuando se ven afectadas de manera drástica todas las áreas de nuestra vida.
Queremos que nuestro mundo cambie, que las personas cambien y no somos conscientes de que tenemos que cambiar nosotros para poder ver el cambio en el mundo, en los demás.
Si continuamos enfocándonos en el exterior, si continuamos centrando nuestra atención en lo que hay fuera de nosotros en vez de comenzar a trabajar en nuestro interior, continuaremos viviendo y sintiendo las cosas de la misma manera.
Para por un momento y piensa en los momentos que tú estás bien, que te encuentras a gusto contigo misma, esos días en los que estás alegre, tranquila…
Piensa por un instante en esos días que tu actitud es optimista, que tu energía es positiva, que tus pensamientos son positivos…
¿Cómo pasas el día? ¿Cómo están las cosas fuera? ¿Cómo vives y sientes los momentos?
Piensa ahora en esos días que te levantas con pesimismo, resignado, centrándote solo en los problemas, con una actitud pesimista…
¿Cómo pasas el día? ¿Cómo están las cosas fuera? ¿Cómo vives y sientes los momentos cotidianos?
Todo está en ti, en cómo mires el mundo, en cómo vives los momentos, en dónde pones tu foco de atención, tú eliges tu manera de vivir, tu manera de sentir, solo tú eres la responsable de tu vida.

Cuando comienzas a vivir sabiendo quién eres, qué quieres, hacia dónde te diriges, sabiendo gestionar tus emociones, comienzas a vivir desde otro nivel.

Nadie nos enseña a gestionar nuestras emociones, no hay una asignatura (por desgracia) donde nos enseñan a entender, comprender y gestionar nuestros estados emocionales propios y de los demás.
Sin embargo, existe la manera de trabajar en una misma para desarrollar esas habilidades que nos benefician, que nos hacen ser mejores, que no hacen ser buenos gestores de nuestras emociones, desarrollando empatía y mejorando la calidad de nuestras relaciones y se llama vivir con Inteligencia Emocional.

Y… ¿Qué es la Inteligencia Emocional?
Existen muchísimas definiciones sobre este concepto, definiciones que de una u otra manera vienen a decir lo mismo.
La Inteligencia Emocional es la capacidad de toma de consciencia, de gestionar nuestras emociones y modular nuestro comportamiento para dirigir nuestras conductas a objetivos deseados, aprendiendo a desarrollar empatía y habilidades sociales.
La Inteligencia Emocional, nos ofrece diferentes herramientas y habilidades para el conocimiento de uno mismo, y para resolver mejor las situaciones complejas de nuestros contextos sociales.
Howard Gardner en 1983 propuso la Teoría de las Inteligencias Múltiples donde proponía la existencia de los siguientes tipos de Inteligencia:
· Inteligencia Verbal
· Inteligencia lógico-matemática
· Inteligencia espacial
Inteligencia musical
Inteligencia corporal o kinestésica

Gardner, más tarde añadió dos más a las que denominó “Inteligencias Personales”:
Intrapersonal: Es la capacidad de disponer de conocimiento de uno mismo, identificar sus fortalezas y aspectos a mejorar, así como poder regular sus aspectos emocionales o motivacionales.
Interpersonal: Es la capacidad para conocer y acceder al mundo del otro, sabiendo gestionar las relaciones de forma equilibrada con el entorno, comprendiendo las intenciones, deseos y motivaciones de otras personas.

Gardner lo amplía añadiendo otros tipos como la Inteligencia naturalista, existencial y espiritual.

En 1995 es Daniel Goleman quien popularizó la Inteligencia Emocional con la publicación de su libro “Inteligencia Emocional”, recopilando en el mismo diferentes aportaciones de filósofos, psicólogos y neurociencia dando lugar a la definición de Inteligencia Emocional, la cual se basa en cinco pilares constitutivos:

Autoconsciencia y Autoconocimiento
La labor de estar presente y conocerte, es uno de los trabajos más complejos a día de hoy, ya que pocas personas invierten en conocerse, saber qué es lo que quieren y hacia dónde se dirigen, bien por miedo, por desconocimiento, por evitación…
Se trata de estar presente, de comenzar a tomar consciencia, de comenzar a conocerte y aceptarte. Se trata de ser capaz de entender lo que sientes, para conectar contigo misma y actuar en consecuencia con tu universo interno.

Autorregulación Emocional
Capacidad para gestionar tus emociones y estados de ánimo, encontrando la salida adecuada de cada emoción, valorando cuál es la opción más efectiva para ti.
Aprender a no reprimir la emoción, a no evitarla, a no quedarte enganchada a ella. Se trata de identificar tus emociones, conectar con ellas y canalizarlas de manera sana.

Automotivación
Uno de los motores más importantes para nuestra superación personal. Es la capacidad para motivarse a uno mismo, desarrollando la capacidad para superar nuevos retos y obstáculos.
Es la habilidad de mantenernos con optimismo, perseverancia, confianza y seguridad en el camino de dirección hacia la meta, hacia los objetivos propuestos.

Y así poder llegar a desarrollar:
Empatía
Habilidad que lleva a captar y comprender el mundo del otro siendo consciente de tu propio mundo interior, “ponerte en sus zapatos”. Es otro de los motores más importantes en la Inteligencia Emocional.
Su desarrollo da lugar a la mejora en la relación con el otro, a la comprensión y a la unión entre las personas. Aprender a empatizar sin simpatizar.
Habilidades Sociales
Conjunto de destrezas que nos resultan beneficiosas en los contextos de interacción social y que están relacionadas con la manera de actuar y de expresarnos con los demás, utilizando el lenguaje verbal y no verbal de una forma eficiente.
Estas competencias emocionales son vitales para mantener un equilibrio personal, para poder vivir de una manera más sana y ecológica, contigo misma y con tu entorno.
Daniel Goleman comenta en sus libros la importancia de dominar estos cinco pilares de la Inteligencia Emocional para lograr ese equilibrio entre nuestra razón y emoción y viceversa, no vale con dominar sólo algunas de las áreas sino el conjunto de los cinco pilares.
La Inteligencia Emocional nos ofrece diferentes tipos de Herramientas de Autoconocimiento que nos permite vivir en un estado moderado de felicidad, logrando mantener el equilibrio hasta en las situaciones más adversas.

¿Qué hay que hacer para poder comenzar a vivir con Inteligencia Emocional?
La Inteligencia Emocional se aprende y se puede desarrollar y potenciar. La Inteligencia Emocional responde a esa plasticidad cerebral donde cualquier estímulo, práctica y aprendizaje sistemático crea cambios.
Y en primer lugar compañera es querer el cambio y estar abierta al mismo, para comenzar a trabajar desde la raíz y desde ahí emprender el camino con los nuevos aprendizajes.
En segundo lugar, tomar acción y comenzar a Viajar a tu Interior, comenzar a trabajar en ti, invertir en ti y para ti, en tu desarrollo y crecimiento personal, desaprendiendo para aprender a hacer uso de las herramientas que existen para vivir esta vida con sentido, en equilibrio, con plenitud, en definitiva, vivir siendo más feliz.
Y para tomar acción y comenzar a realizar un cambio en tu vida, me gustaría mencionar algunos conceptos importantes que considero que se han de tener en cuenta para practicar una auténtica Inteligencia Emocional:

  • Voluntad
  • Conocimiento
  • La honestidad con uno mismo y los demás
  • La flexibilidad mental
  • El compromiso con uno mismo y los demás
  • La Apertura al cambio
  • La disciplina y Constancia
  • La Responsabilidad

Porque los cambios se logran con el desarrollo de ciertas habilidades y cuando realmente hay un motivo por el que levantarte y cambiar para potenciar lo mejor de ti, una meta que pese, eres capaz de poner en práctica todo lo que te beneficie para lograrlo.
Nos pasamos la vida poniendo el foco en el exterior, cubriendo nuestras necesidades con las cosas de fuera, responsabilizando a los demás de todo lo que nos ocurre, y de esta manera continuaremos teniendo esa sensación de vacío, de insatisfacción…
Estamos educados para conseguir un trabajo que nos dé de comer, comprarnos una casa, un coche, casarse, tener familia y si continúa esa sensación de vacío, rellenar el tiempo comprando ropa o realizando todo tipo de actividades para mantener nuestra mente ocupada y pensar cuanto menos mejor.
Así pasa, que no somos capaces de quedarnos a solas con nosotras mismas, ya que en muchas ocasiones no nos gusta lo que vemos dentro, lo que sentimos, nuestros pensamientos nos abruman y el miedo a mirar hacia dentro y comenzar a conocernos cada vez es mayor.
El miedo y la ignorancia al descubrimiento en uno mismo aún están demasiado permanentes en esta sociedad.
Porque aún no nos ha quedado claro que todo parte de lo que hay en nuestro interior, de tu mapa mental, de tu percepción y tus filtros.
Es hora de cambiar esto, si la historia que te estás contando en estos momentos no te gusta, ¡cámbiala!
Comienza a invertir en ti, conecta contigo, comienza a ser consciente, a saber quién eres, a desarrollar tu autoestima y confianza, buscando tu propósito en la vida, tu para qué, y sabiendo hacia dónde te diriges.
Y si te caes, mira al frente, recuerda tu meta, tu objetivo, levántate, continua y dirígete allí donde quieres estar, y si al final de tus días te preguntan si has sido feliz que puedas decir SI, he caminado siendo mi mejor versión.
Espero que el artículo te haya gustado o al menos haberte aclarado algo sobre el conocimiento de la Inteligencia Emocional.
Y ahora te pregunto…
¿Crees que ya ha llegado la hora de comenzar a realizar tu transformación personal o aún tienes que estar más incómoda y esperar a que pase algo más para ponerte en marcha?
Se valiente, da el paso y comienza a vivir tu vida con consciencia, con sentido, con Inteligencia Emocional.

Un abrazo enorme,


Sandra Muñoz
Experta en Coaching e Inteligencia Emocional

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